
No existe bar de desayuno o de meriendas donde no puedas pedir unos churros o porras con chocolate.
Hoy os enseño a preparar el dúo tan fantástico que forman estas pequeñas porciones de masa frita, crujiente por fuera y esponja por dentro, churros perfectos para un desayuno o una merienda acompañados de un buen chocolate caliente.
Churros rectos, en lazo o en palo, para mi los rectos (más caseros) son los mejores para acompañar con un chocolate caliente a la taza.
Os recomiendo sin duda que compréis una churrera (las tenéis desde 10 €), es la mejor forma de comprimir la masa para evitar problemas a la hora de freír, no deja que se formen burbujas de aire. La mejor inversión, sin duda, y si es como la de mi madre, pasará de madres a hijas/os.
Con cuidado y amasando bien previamente, también haréis unos churros de categoría.
Preparación de la masa de los churros
- Ponemos la harina en un bol amplio. En una cazuela calentamos el agua con la sal.
- Cuando empiece a hervir la vertemos directamente y de una sola vez sobre la harina.
- Con una cuchara de madera integramos la harina con el agua. Nos quedará una masa muy pegajosa y bastante compacta.
- Ahora vamos a introducir esta masa en una churrera. Este paso es fundamental para que los churros os salgan bien y no tengáis problemas con ellos a la hora de la fritura.
- La churrera compacta la masa y elimina el aire. Esto evita que los churros luego nos salten en el aceite. Por eso es un paso muy importante.
- Vamos haciendo las porciones de churros con la masa cruda sobre un paño de cocina.
- Acto seguido, ponemos al fuego una sartén con abundante aceite de oliva muy suave o aceite de girasol.
Fritura y presentación de los churros caseros
- Cuando esté caliente introducimos las porciones de masa para freír.
- Antes de freír hay que medir la temperatura del aceite (a ser posible), entre 195º y 200º C para los churros o 230º C para las porras.
- Cocinamos a fuego medio para evitar que los churros se queden crudos por dentro. Tened mucho cuidado a la hora de freír como en la mayoría de las frituras, croquetas, filetes empanados, pestiños…, pueden saltar. Aunque si la masa está bien compacta, ese problema no os pasará.
- Una vez fritos retiramos a una bandeja con papel de cocina para absorber el exceso de aceite.
Preparación del chocolate caliente y presentación
- Calentamos la leche en una cazuela. Si vamos a utilizar un chocolate muy potente, en este punto es donde añadimos el toque de azúcar para endulzar la leche.
- Añadimos el chocolate y un punto de sal. Si lo queremos con un toque aromatizado, sería el momento de añadir la rama de canela o la vainilla.
- Removemos con una cuchara de madera o unas varillas, hasta que el cacao se integre bien mientras se funde.
- Si no tenemos mucho tiempo, podemos trocear el chocolate previamente con un cuchillo en una tabla. De esta forma aceleramos el proceso.
- Cuando empiece a hervir lo retiramos del fuego y lo dejamos que deje de burbujear.
- Ya estará listo, pero si quieres que tenga más consistencia, lo puedes poner de nuevo al fuego hasta que comience a hervir otra vez. De nuevo se retira y ya lo puedes servir. De esta forma queda más espeso. Tened cuidado de que no se queme.
- Servimos el chocolate acompañado de unos churros recién hechos espolvoreados de azúcar blanquilla o azúcar glass (en polvo).
DIFICULTAD
¿Para cuándo una entrada de churros por el mundo?
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Dentro de poco estará subida, ¡gracias por la sugerencia!
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